Entendiendo el Asperger

definición:

Conociendo el Asperger

El Síndrome de Asperger (SA) está incluido dentro de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) y está considerado un Trastorno de Espectro Autista (TEA) (Martín Padrón, 2021,Antuña Cerredo, 2015). Históricamente, se le conoció como Síndrome de Asperger (en la Clasificación Internacional de Enfermedades – CIE 10, de 1992) o Trastorno de Asperger (en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales – DSM-IV-R, de 2002) (Guerra Mora et al., 2013). 

A diferencia del autismo, el síndrome de asperger genera un retraso en la actividad social según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV-TR). Este retraso genera en niños y adolescentes déficits en la comunicación e interacción social y falta de reciprocidad emocional lo cual hace que la interacción se vuelva compleja. Al mismo tiempo presentan dificultades para iniciar, mantener y entender relaciones sociales.

Relaciones sociales

Nivel de comunicación

Inflexibilidad Mental y Comportamental

El Síndrome de Asperger es una realidad que no corresponde a una situación transitoria, sino que es una condición permanente que debe de ser comprendida y aceptada (Federación Asperger España, 2009, citado en Guerra Mora et al., 2013,). Por lo tanto es importante una intervención a temprana edad para mejorar el desarrollo. Su intervención temprana permite trabajar y apoyar a través de terapias de nivel social, cognitivas, afectivas, comunicativas y conductuales. 

Hay profesionales que invitan a reconsiderar “el Asperger” como una forma de pensar diferente (Cererols, 2010, citado en Guerra Mora et al., 2013,). Lo más importante es que el niño o adolescente se sienta acompañado y comprendido, para evitar afectaciones a nivel emocional. El síndrome de asperger debe de ser comprendido y aceptado por nuestra sociedad para generar un ambiente sano y seguro.